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22 octubre 2026
Procesionaria del pino: cómo prevenir y controlar esta plaga en los jardines de la Costa del Sol

Se suele identificar a las procesionarias por las hileras de orugas que descienden de los árboles
El otoño es una de las épocas más importantes para detectar la procesionaria y aplicar los tratamientos adecuados. Conocer su ciclo y actuar a tiempo ayuda a proteger los árboles y evitar riesgos para personas y mascotas.
La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) es una de las plagas más conocidas de los jardines y zonas verdes mediterráneas. Sus orugas se alimentan de las hojas de los pinos, conocidas como acículas, provocando una pérdida de follaje que debilita los árboles, especialmente cuando los ataques se repiten durante varios años. Sin embargo, su principal peligro en jardines, urbanizaciones y hoteles está en los pelos urticantes de las orugas, que pueden causar reacciones importantes en personas y animales domésticos.
Aunque solemos identificarla por las hileras de orugas que descienden de los árboles al final del invierno o al comienzo de la primavera, su control debe comenzar mucho antes. En una zona de temperaturas suaves como la Costa del Sol, su ciclo puede adelantarse, por lo que el otoño es un momento importante para vigilar su presencia.
Cuándo y cómo actuar frente a la procesionaria
Durante el verano, las mariposas adultas ponen sus huevos en los pinos. Cuando nacen las orugas, comienzan a alimentarse de las hojas y, a medida que avanza el otoño, forman los característicos bolsones blancos que utilizan como refugio frente al frío.
Los tratamientos varían según la fase en la que se encuentre la plaga. Las trampas de feromonas permiten detectar la presencia de mariposas adultas durante el verano y seguir su evolución. En las primeras fases de desarrollo de las orugas pueden utilizarse tratamientos biológicos autorizados, como los basados en Bacillus thuringiensis, una bacteria que actúa sobre las larvas y resulta más eficaz cuando todavía son jóvenes.
Cuando los bolsones ya están formados, pueden retirarse mediante procedimientos específicos y por personal especializado. Otra opción son los dispositivos que se colocan alrededor de los troncos para capturar las orugas cuando comienzan a descender hacia el suelo. También existen tratamientos que se aplican directamente al árbol mediante inyecciones en el tronco, siempre que el producto esté autorizado para ese uso.
No todos los jardines necesitan el mismo tratamiento. La elección depende del momento del año, la presencia de orugas, el tamaño de los árboles y su proximidad a viviendas, caminos o zonas frecuentadas por personas y animales.
Las orugas utilizan estos bolsones blancos para refugiarse del frío

Cómo detectar la plaga y qué hacer si aparece
Los bolsones blancos en las ramas, la pérdida de hojas o la aparición de orugas en los troncos y el suelo son algunas de las señales más fáciles de identificar.
Ante estos indicios, lo recomendable es no tocar los nidos ni las orugas, mantener alejados a niños y mascotas y consultar con profesionales especializados. Intentar retirar los bolsones sin la protección y los medios adecuados puede provocar la dispersión de los pelos urticantes y aumentar el riesgo de contacto.
También conviene prestar especial atención a los pinos que hayan sufrido ataques en temporadas anteriores, ya que pueden volver a verse afectados.
Tratamientos profesionales y respeto al medioambiente
El control de la procesionaria debe realizarse siguiendo la normativa vigente sobre productos fitosanitarios. El Real Decreto 1311/2012 regula su uso sostenible y establece requisitos para los tratamientos profesionales en parques y jardines, entre ellos los relacionados con la formación del personal, la elección de productos autorizados y las condiciones de aplicación.
La Junta de Andalucía, a través de su Plan de Lucha Integrada contra la Procesionaria del Pino, también recomienda realizar un seguimiento de la plaga y seleccionar los métodos de control según la situación, procurando reducir el impacto sobre otras especies y el entorno.
En su 40 aniversario, Agrojardín Landscaping sigue aplicando la misma idea que ha guiado su trabajo desde el principio: cada jardín y cada arbolado necesitan un diagnóstico propio. La empresa combina seguimiento, prevención y tratamientos ajustados al momento del ciclo de la plaga, priorizando las alternativas de menor impacto cuando son adecuadas.
Su departamento de Mantenimiento cuenta con un equipo de profesionales especializados, maquinaria y medios técnicos para atender jardines privados, urbanizaciones, hoteles y grandes superficies ajardinadas. Cuatro décadas de experiencia le han permitido adquirir un profundo conocimiento de las especies vegetales, las condiciones climáticas de la Costa del Sol y los problemas que pueden afectar a su conservación.


